Alerta tratamientos estéticos: “Hoy sabemos que la toxina botulínica se aplica hasta en las peluquerías”

La inyección de toxina botulínica es hoy una de las mayores prácticas en Argentina y muchas de ellas se hacen en lugares inhabilitados

“Hoy por hoy, la toxina botulínica se ha difundido como un tratamiento universal. Hay muchos médicos que sin ser especialistas y sin tener la capacitación adecuada lo aplican; inclusive hay personal no médico que lo aplica, y ahí es cuando aparecen las complicaciones”, aseguró en diálogo con Infobae el cirujano plástico Esteban Elena, presidente de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora (SACPER).

La aplicación de esta técnica para lograr el efecto de tensar la piel está en pleno auge desde hace años, tanto para mujeres como para hombres. Es una simple intervención, pero muchos argentinos hoy recurren a centros inhabilitados con profesionales no aptos en vez de hacerlo con un cirujano plástico o un dermatólogo.

Elena puntualizó que no es lo mismo hablar de la toxina botulínica que los rellenos como el ácido hialurónico: “Esta toxina generalmente apunta a tratar las arrugas provocadas por los músculos de expresión como la frente, el entrecejo y las patas de gallo. Los rellenos -que no son lo mismo- son sustancias que se inyectan-, que hoy lo es el ácido hialurónico para tratar las arrugas estáticas”.

-¿Se podría decir que el colágeno desapareció? 

-Era un producto muy noble pero contenía proteínas que podían desencadenar alergias, por eso había que hacer un test previo y se demoraba su aplicación. El ácido hialurónico se aplica directamente y se hace mediante productos realizados por ingeniería y no tiene ninguna reacción inmunológica. Si hay complicaciones es solamente por la mala higiene de la zona a tratar que puede traer gérmenes y provocar infección.

-¿Por qué muchas veces se habla de la mala aplicación de esta toxina botulínica?

-Estos productos están diseñados para aplicarse de una determinada manera. Muchas veces la mala utilización de los mismos trae aparejados riesgos y complicaciones que afortunadamente en el caso de la toxina botulínica es reversible. Esto solamente ocurre cuando el que lo aplica no está entrenado ni capacitado para hacerlo.

El presidente de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica y reconstructiva dijo que la mayor aplicación de la toxina es en los labios

-¿En Argentina, la aplicación de la toxina botulínica es uno de los tratamientos más pedidos? 

-Sí, la aplicación de la toxina y de sustancias de relleno han sido lo que llamamos nosotros la parte médica de los tratamientos estéticos que ha crecido exponencialmente en todo el país. En nuestra sociedad -que nuclea cirujanos plásticos- casi el 75% hacemos tratamientos estéticos no quirúrgicos y dentro de ello los más comunes son el uso de toxina y sustancias de relleno.

-¿Qué recaudos tiene que tener la persona y a dónde tiene que ir para elegir el profesional indicado para aplicárselo? 

-Que elija a un médico. Tenemos conocimiento de que se aplican estas sustancias en centros de estética o peluquerías donde sería lo más riesgoso al ser un ejercicio ilegal de la medicina aplicado por el personal que no es médico. Nosotros generalmente aconsejamos que sean dermatólogos o cirujanos plásticos, que son dos especialidades reconocidas por el Ministerio de Salud.

Elena remarcó que el paciente que se quiere inyectar el producto lo hace primero en una menor medida y luego recurre al consultorio para agregar más

-¿Qué consecuencias puede llegar a provocar su mala aplicación?

-Se está aplicando un producto que es inyectable, estás atravesando la piel y ésta tiene que ser correctamente higienizada. Cuando hacemos los rellenos, los pacientes no pueden tomar ningún producto que contenga aspirinas porque van a tener la posibilidad de sangrado. En el caso de la toxina botulínica, el paciente tiene que permanecer algunas horas en una posición determinada para evitar que el producto que inyectamos migre a otra zona.

 “El paciente debe recibir por parte del profesional la explicación previa y no dejarse llevar por el impulso. Si es posible, hay que preguntar todo lo que sea necesario antes de realizarse cualquier intervención quirúrgica”.

-¿Puede darnos algún ejemplo?

-Aplicar la toxina botulínica muy cerca del borde superior de la órbita del ojo puede provocar la caída del párpado y es una paradoja porque vos vas para verte mejor y terminás seis meses con un ojo cerrado. Esto sería por una complicación por la mala técnica, no porque el producto sea malo, al contrario, es uno de los tratamientos que mayor ha crecido a nivel mundial en la estética.

También es efectivo para tratar la transpiración

-¿Qué es lo más grave que podría ocurrir?

-No es tan común el uso en el tercio inferior de la cara -boca y cuello, para las arrugas verticales-. Si la aplicación no es correcta, una de las complicaciones puede ser tener dificultades para tragar o mismo una asimetría en la sonrisa.

-¿Como cirujano plástico, piensa que hay algún límite cuando se empieza a inyectar por primera vez o es simplemente un “camino de ida”?

-Un médico que está formado para esto con muchos años de experiencia, tiene criterio. Tiene que saber aconsejar al paciente hasta dónde llegar. El más común es el relleno de labios. Por lo general, al paciente se le hace el relleno y le pide poco, pero a la semana vuelve al consultorio al control y pide más. Para nosotros la armonía del rostro es importante; cada parte tiene que tener un equilibrio.

Pómulos, labios, cuello, patas de gallo y frente, los puntos donde se aplica la toxina botulínica

-¿Hay algún límite de edad?

-No, no hay un límite de edad. En los comienzos uno lo empezaba a utilizar a partir de los 35 a 40 años, pero hoy hay mucha influencia de las redes sociales. Por la exposición de la imagen hay un mercado de jóvenes que entra a pedir este tipo de tratamientos y no está mal, siempre y cuando se haga a su medida. En las revistas de moda , los rostros de los jóvenes tienden a estar más angulados con los pómulos más marcados. Los hombres lo tienen en la región mandibular y eso se hace base a aplicación de rellenos. En el caso de las mujeres jóvenes, quieren tener una elevación de la cola de la ceja o disminuir las arrugas al nivel de la frente. Esta se puede aplicar en edades tempranas pero lo importante es el criterio y decir “hasta acá; vamos despacio, sino nos transformamos en cosas que no somos”.

-¿Qué beneficios brinda la toxina botulínica?

-Retarda el envejecimiento y complementa los procedimientos quirúrgicos. Años atrás hacíamos el lifting facial coronal, donde se hacía una incisión de oreja a oreja que tocaba toda la frente. Hoy esa cirugía se ha ido cayendo porque el uso de la toxina permite tratar esa área sin llegar a hacer una cirugía tan extensiva. Con los rellenos se puede mejorar el proceso de flacidez de la cara y aportar volumen donde hace falta. Se puede lucir un rostro más joven pero no reposicionar las estructuras que se han caído; con el lifting se levanta todo lo caído.

El cuello es uno de los sectores más propensos a presentar una complicación si no se aplica correctamente

Y por último, Elena explicó que no solo esta toxina se utiliza para realizar tratamientos estéticos, sino también para otras patologías médicas como  para tratar la transpiración en las axilas o en los pies, que lo realizan los mismos dermatólogos. Los neurólogos también lo utilizan para las cefaleas o las disfonías. Los oftalmólogos lo recomiendan para pacientes que sufren de blefaroespasmo, los que no pueden estar sin cerrar los ojos ante la luz.

Fuente: INFOBAE