Dr. Roberto Serrano Alcala

PRESIDENTE SACPER

Estimados colegas y amigos, me es muy grato dirigirme a Uds., en primer lugar para darles las gracias por la confianza al haberme elegido para llevar a cabo esta gestión.

Agradezco a mis antecesores por dejar una Sociedad organizada, con un nivel de formación muy alto que deseo continuar, cursos, Jornadas y Congresos de nivel internacional, una revista de alto prestigio y sobre todo motivando a los más jóvenes a formarse con profesionalismo y ética.

Me es gustoso agradecer a colegas y maestros de los que he tomado ejemplo, tutelando el camino de la perseverancia, el estudio y la disciplina como el Dr. Gagliardi, el Dr. Cianflone, el Dr. Flaherty, el Dr. Ventura, el Dr. Mottura, el Dr. Yohena, el Dr. Moretti, el Dr. Lanza, la lista es larga…., a ellos muchas gracias.

Agradezco en particular a mi familia, a mi mujer Carolina López Terrera Licenciada en Educación, al abogado de la SACPER Donato Traconia entre otros letrados, como así también la colaboración de algunos colegas y en particular la del Dr. José Ramos destacando su bajo perfil que lo caracteriza, quien ha sabido aconsejarme, agradezco también el apoyo del Dr. Edgardo Bisquert que se ha tomado el trabajo de leer todos mis escritos y ha allanado el camino para esta gesta, a todos les agradezco su paciencia, consejo y comprensión infinita, entre todos pudimos dimensionar la problemática que implicaba la lucha contra el intrusismo, con sus diferentes aristas, de esta forma la bandera de la “lucha contra el intrusismo” había sido levantada y seguirá flameando en esta gestión.

Mi gran preocupación en estos tiempos es y será como dije: respecto del intrusismo del que somos víctima. Nuestra profesión está siendo usurpada por profesionales que no responden a los estándares ya que nuestra especialidad implica una formación como Médicos, luego en Cirugía General, Cirugía Plástica Estética y Reparadora, continuando con una actualización permanente que requiere de un gran esfuerzo. Todo ello implicó e implica una gran inversión en tiempo, energía, esfuerzo personal, privaciones e inversión pecuniaria.

Ha transcurrido mucho tiempo desde que tomé la bandera de la defensa de la especialidad, lucha que inicié en silencio con muchos obstáculos que algún día saldrán a la luz.
Pareciera que hubiera sido ayer cuando tuve aquella charla con el Dr. Héctor Lanza sobre este tema, quien muy preocupado venía alertando sobre esta materia, de la cual no teníamos información ordenada que asociara lo legal con lo médico, en particular con la normativa regulatoria. A partir de ese momento y superando algunos sesgos cognitivos investigué para tratar de entender las leyes, disposiciones y reglamentaciones relacionadas al ejercicio profesional.

Si no se entiende el problema resulta imposible solucionarlo. Curiosidad y preocupación fueron la chispa que encendió la gran luz, marcando el camino de esta lucha. Debo decirles: no debemos claudicar en la reyerta ya que es una cuestión de supervivencia de nuestra amada especialidad y profesión, esto implica actuar sobre varios frentes como: el cultural, el informativo, el educacional y el legal entre los más importantes. Debemos tomar conciencia y hacer un “mea culpa”, ya que por acción u omisión, avanzaron sobre nuestra profesión, no pretendo “llorar sobre la leche derramada”, pretendo recuperar, dentro de la norma, lo que es nuestro y hacer cumplir la ley.

Para poder emprender esta gesta, es necesario contar con la ayuda de todos y cuando digo de todos hablo de la unidad y colaboración, cada uno desde su lugar de trabajo, esa ayuda puede ser de diferentes aspectos, pero lo principal es el apoyo y la unificación sincera de nuestra sociedad, sabemos que la falta de diálogo no solo atrasa, sino que desgasta y no es productiva, no hablo de las diferencias que nos sirven para discutir y crecer, sino de las controversias que desgastan las energías, las cuales no son ilimitadas, no perdamos tiempo en contiendas banales. Para lo cual hay que permitirse tener la libertad y la nobleza de dejar de lado algunas discrepancias, sé que es fácil decirlo y más difícil hacerlo, pero creo en la grandeza de todos nosotros, depositando toda mi confianza en los integrantes de esta Sociedad, convencido que así será; unidos, con compromiso, fe y humildad somos inquebrantables.

Un mensaje a los más jóvenes, tomen las banderas de esta hermosa profesión y no claudiquen en ni en su formación, ni en sus metas, ni en la defensa de nuestra amada Cirugía Plástica, el esfuerzo es grande pero el premio es mayor.